La conversación de mayo de 2009 entre el cantante y Conrad Murray, grabada en el teléfono móvil del médico, supuso uno de los momentos más dramáticos en el juicio en Los Ángeles que ya lleva una semana.
Los hermanos de Jackson Jermaine, Randy y Rebbie estuvieron entre quienes escucharon la grabación. Jermaine Jackson se secó las lágrimas con un pañuelo de papel.










