La huelga ha obligado a cerrar oficinas gubernamentales, negocios, servicios públicos, e incluso proveedores de productos diarios como tiendas y panaderías y culminará con manifestaciones masivas frente al Parlamento, que ha sido lugar de violentos enfrentamientos desde junio.
Unos 400 trabajadores portuarios se concentraron a la entrada del principal puerto griego, el Pireo, por la mañana y unos 1.000 guardias de prisiones se reunieron a las puestas del Ministerio de Justicia antes de las manifestaciones de mayor envergadura previstas para las 08:00 GMT.











