jueves, 5 de enero de 2012

2011: balance y perspectivas en educación

Al cierre del año 2011 e inicio del 2012, es propicia la ocasión para pasar balance a lo ocurrido en el ámbito educativo y señalar algunas oportunidades prometedoras. En educación superior ocurrieron avances importantes.

Por un lado se dieron pasos orientados a consolidar una cultura de evaluación y mejora permanente de las instituciones de educación superior: a) tomando como base el proceso de evaluación institucional de las universidades dominicanas, con participación de pares evaluadores de universidades extrajeras con experiencia en esta materia, se tomaron decisiones que implicaron, en algunos casos el cierre de instituciones, y en otros la puesta en ejecución de programas de mejora de la calidad, b) se estableció un sistema de monitoreo y acompañamiento externo a la ejecución de los planes de mejora, c) se incrementaron los fondos disponibles para participar en investigaciones a través de fondos concursables y d) se continuó con el plan de becas para estudiar en el exterior, entre otros. Como contrapunto, se observaron avances muy limitados en la ampliación del cuerpo docente a tiempo completo de las universidades, en la publicación de resultados de investigación en revistas indexadas y en el registro de patentes de nuevas tecnologías.

La diversificación del sistema de educación superior para incluir en la oferta educativa de este nivel programas técnicos y doctorales, además de los tradicionales programas de nivel de grado, permanece como una aspiración no satisfecha. Sin embargo, se realizaron avances en materia curricular. En relación a la carrera de educación se diseñó una normativa que orienta la oferta de esta carrera en las universidades del país. La experiencia indica que no es suficiente tener una normativa para transformar la práctica educativa en las escuelas y departamentos que ofrecen la carrera de educación. En el año 2012 se deberán tomar acciones complementarias que faciliten la transición del nivel normativo al operativo para lograr los niveles de impacto deseados en el sistema de formación de maestros de nuestro país.

Otro ámbito que requerirá más esfuerzos es la vinculación de las instituciones de educación superior con el sector productivo, así como el incremento de la innovación tecnológica con la finalidad de llegar a ser más competitivos a nivel internacional. En educación inicial, básica y media el año pasado fue un año de mucha incertidumbre. La propuesta de reforma educativa con la que se inició el período gubernamental 2008-2012, basada en un modelo que giró alrededor de los textos integrados, produjo grandes controversias, que llevaron, a principio del año 2011, a un cambio de ministro y al abandono de la misma.. Estos incidentes, sin lugar a dudas, representan una pérdida de tiempo que se reflejan en atrasos en los avances educativos que la sociedad dominicana aspira y necesita. La propuesta de las nuevas autoridades requieren, para evaluar su impacto, de un período de tiempo que va más allá de agosto del 2012, fecha en que termina su mandato.

Lo más relevante que ocurrió en el ámbito no universitario, en el año 2011, fue el amplio movimiento social a favor del cumplimiento de la Ley 66-97, en materia de presupuesto y la firma del “Compromiso Político y Social por la Educación”, por parte de los diez candidatos presidenciales y más de 300 organizaciones sociales. Este compromiso, de cumplirse, creará las bases para que el nuevo gobierno articule un gran movimiento social a favor de la tan anhelada reforma de la educación dominicana. Esta reforma, para ser efectiva, requerirá de mucha imaginación, coraje y, sobre todo, de mucho conocimiento tanto de educación como de los procesos de gestión de cambio que acompañan los procesos de reforma educativa.

Romper con los paradigmas del pasado e iniciar la transformación de amplio espectro que se necesita es una tarea compleja, difícil de llevar a cabo. Superar estos paradigmas y articular una propuesta de reforma con un equipo capaz de ejecutarla, será uno de los grandes retos del nuevo gobierno. Si se logra incrementar el presupuesto de educación al 4% del producto interno bruto y se dedican los nuevos fondos a hacer más de lo mismo, es de preverse que los niveles de insatisfacción que actualmente sienten amplios sectores de la población, con lo que se hace en educación, seguirán creciendo.

El nuevo gobierno tiene que venir con una oferta de cambios profundos y los mismos tienen que contar con la legitimidad que el movimiento social puede ofrecer, siempre que los cambios y las propuestas satisfagan las aspiraciones de garantizar el derecho de todos a una educación de calidad con equidad.
La educación dominicana espera y merece esa gran oportunidad. ¿Cuál de los candidatos presidenciales tendrá el coraje, y la sabiduría, de ofrecer la reforma educativa que el país necesita? l

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